jueves, noviembre 10, 2011

RESPNDIENDO EL QUÉ, CÓMO Y PARA QUE LA EDUCACIÓN

RESPONDIENDO EL QUÉ, CÓMO Y PARA QUÉ DE LA EDUCACIÓN

Bien hecho y bien dicho. El pueblo dominicano no merece y los sectores que solicitan el 4%, están de castigo hasta que contesten, ¿qué se enseña?, ¿cómo se enseña? y¿ para qué se enseña? La partida que recibe educación no es más que para contener una posible crisis social de los sectores que de allí comen.

Hace mucho que el presidente Fernández sabe esto. En público y de forma explícita, no lo había expresado. El y su grupito, supieron contestar las interrogantes y todos podemos ver sus capacidades de penetración e inserción en las estructuras de poder. La actual circunstancia exige de individuos hipócritas y camaleónicos. El sistema educativo no ha podido cumplir con esas exigencias.

Por esto, el papá, el que trabaja, sin cumplir con su función de orientar hacia donde ir, nos pone de castigo. Una vez más la hipocresía y la simulación tuercen el poder abordar desde una óptica dominicana, desde las posibilidades y sinceras, las deficiencias del sector educativo como principales retrancas del sostenimiento y desarrollo nacional.

La graduación de 600 jóvenes en la especialidad de tecnología de software, parece que emocionó al presidente. Lo hizo hablar. En ese momento parece que él olvidó que hay una realidad en la que nos desenvolvemos, que tenemos una idiosincrasia y que si no somos capaces de poner los conocimientos al servicio de la sociedad, éstos no tienen sentido. Más que ayudar, pueden entorpecer a la comunidad.

Situaciones como la actitud de los padres y escolares ante la escuela y educadores, obstruyen la disposición y el proceso enseñanza-aprendizaje. No es posible educar sin una confianza de parte de quien manda a estudiar y una postura de acogimiento de quien se supone debe recibir el pan de la enseñanza. No es justo seguir mostrando al educador como el malo de este proceso. Este es un verdadero mal en nuestro sistema.

Lejos de subsanar los males que arrastraba el sistema educativo, el primer “Plan Decenal”, por los intereses mezquinos envueltos allí, agravó el problema. La situación en que ha caído la escuela lo señala. Los informes internacionales nos lo enrostran. Estamos muy, pero muy, mal. En una cultura todavía oral, para complacer al Banco Mundial, se prohibió la repitencia en los primeros grados de primaria. Se obliga a los maestros a promover sin que el escolar esté mínimamente alfabetizado. Los resultados son que muchos de éstos terminan la escuela y aún no llegan a alfabetizarse.

De los logros innegables de aquel fatídico “Plan Decenal”, se puede nombrar la progresiva politización del sistema educativo. Hoy es difícil encontrar una escuela, ya no sólo las regionales y distritos educativos, que no esté regida por un miembro del partido de turno. La misma circunstancia se manifiesta con el personal de apoyo. Se han inventado unos concursos que no hacen más que justificar la mentira. A través de mecanismos creados se van presionando a los maestros para sacarlos de las aulas y concluir el proceso de descalabro de la escuela.

Estas situaciones no las toca nuestro presidente. Tienen poca valía. No nombramos el seguro de maestros y la cooperativa, que son fundos colonizados por avivatos o asociación de vivos muy cercanos al partido que él dirige. ¿Con todos esos problemas, puede funcionar un sistema educativo? ¿Se pueden esperar buenos resultados? ¡Es claro que el dinero que se destina a este importante ministerio, más que una inversión, es un gasto! ¡El país no debería darse ese lujo!
El sistema educativo que tenemos, si se despolitiza, podría mejorar. Se impone, además, el sometimiento a un código de ética y a procedimiento claros en el quehacer educativo. El gobierno debe entender que sus mejores recursos están en las aulas. Se impone deponer las políticas que encaminan a desencantar al magisterio. Con esto buscan poner a los suyos. La escuela debe recobrar su rol de centro de enseñanza, concienciación y desarrollo de las jóvenes generaciones. ¡No podemos limitarnos a pensar hacer creer que con enseñarles a leer, escribir y sumar, además de una profesión práctica concluímos! ¡Si no logramos de cada uno de nuestros alumnos un ser humano comprometido con su comunidad y país, no hemos logrado nada!

miércoles, noviembre 02, 2011

SANTO DOMINGO ENTRE LA INMUNDICIA, LA HEDIONDEZ Y LA INDIFERENCIA

SANTO DOMINGO ENTRE LA INMUNDICIA, LA HEDIONDEZ Y LA INDIFERENCIA

Recuerdo la titánica lucha de Peña Gómez, para que se dividiera el Ayuntamiento del Distrito Nacional. Según los planteamientos de éste, esta división contribuiría con la eficiencia de los servicios. Talvez sus intenciones fueron buenas. Los resultados son contrarios a aquellos planteamientos.

Este licenciamiento en la creación de ayuntamiento, “hoy alcaldía”, lo que ha hecho es engrosar gran cantidad de funcionarios infuncionales a la administración pública. Por esto, vemos la multiplicación de la ineficiencia en los servicios que éstos ofrecen. Súmele a éstos, la caída de la calidad de vida de los munícipes. A pesar de esto, es notoria la apatía de estos últimos ante la situación que viven.

Peor que antes, la crisis con la basura son constantes. No hay lugar de Santo Domingo que no parezca un “chiquero”. La hediondez y la inmundicia, viven con nosotros. La gente, parece, perdió la capacidad de difeenciar el olor del hedor. Surcan las aguas negras como si fueran cualquier cosa. No protestan. Son indiferentes. En lugares como el mercado de la París, cada día, hay un coctel de rubros de la canasta familiar, navegando con ...y a nadie les preocupa.

Estamos inmunes. Hace poco no me explicaba cómo era que los locos tomaban aguas negras y sobrevivían. Al ver la situación de buena proporción de los capitalinos, en casi igual condiciones a los anteriores, lo comprendo. No es preocupación de las autoridades locales, velar por la salud de sus parroquianos. Estos últimos deben exigir lo que quieren. ¡ Si no lo hacen, es porque su salud no les interesa!

Lo que si es su preocupación es distribuirse los fondos de las instituciones que dirigen. No se quedan atrás en el negocio de hacer creer, de cuando en vez, que se libran debates en favor de las comunidades. Estos lo hacen cada vez que estos facinerosos quieren fortalecer sus posiciones ante sus iguales, que momentaneamente, les adversan. Los gobiernos locales son extensiones parasitarias de los partidos gobernantes para el sostenimiento de una membresía corrompida.

Caminar a pies por barrios como Villa Consuelo, Villa Francisca, la 27 de Febrero y otros sectores y calles importantes de Santo Domingo, nos da una idea bochornosa, sahiriente y fétida de lo que creen las autoridades locales de los munícipes. Muchos de ellos tienen cerdos y no lo tienen en las condiciones de insalubridad a que someten a los habitantes de barrios y transeuntes capitalinos. ¿Por qué pagarle por esto, si no son capaces de cumplir con la más mínima de las funciones que deben?

“La fiebre no está en la sábana”. No es verdad que el solo hecho de alcanzar el por ciento que la ley estipula, llevará a los ayuntamientos a ser funcionales. Recordemos que aún con la rapidez de las computadoras los servicios siguen siendo deficientes o, peores. Todo es cuestión de actitud, constante evaluación, rectificación, disposición, compromiso con la población a la que se sirve, código de ética claro y el sometimiento a manuales de procedimiento en los servicios.

Si los síndicos sintieran algún compromiso con los ciudadanos que gobiernan, las cosas serían diferentes. Se torna necesario despolitizar los ayuntamientos. Los munícipes podrían iniciar sometiendo a sus dirigennte locales por faltas o negligencias sociales y urbanísticas. Sería interesante si pudieran ir a las cárceles. A aquellos que delinquen, por sus puestos, debería existir la posibilidad de revocarle, en cualquier momento, de sus funciones. Talvez así, no buscarían tantes excusas para cumplir con sus deberes. ¡La ciudad estaría más limpia y ordenada!

jueves, octubre 27, 2011

SE DESANGRA LA NACIÓN Y SU DIRIGENCIA…HACIENDO LIMONADAS

SE DESANGRA LA NACIÓN Y SU DIRIGENCIA…HACIENDO LIMONADAS
Nunca Como hoy nuestra nación derramó tanta sangre. Nunca su juventud fue tan vapuleada, manipulada y dividida. Nunca como hoy, tuvimos un gobierno tan disgregador, oportunista e inclinador de los bienes de todos hacia un grupo egoísta y apátrida. Nunca tuvimos tanta hambre provocada. Igual, nunca hubo tanto desamor, desinterés y apatía por el futuro nacional.
A pesar de las declaraciones de crecimiento de la economía, el poder adquisitivo del sueldo del trabajador está por el suelo. Los informes del Banco Central sólo reflejan el egoísmo de un grupito de manipuladores de cifras. El gasto de un día en almuerzo de estos cultivadores de violencia, es superior al dispendio mensual que tienen la mayoría de las familias dominicanas. ¡Desde esa posición si es fácil hablar de quinquiles y otras pendejadas.
La violencia objetiva manifiesta en toda la sociedad es el resultado de una subjetiva que perdimos la posibilidad de enfrentar. La política de capitalización, la asignación de sueldos astronómicos a funcionarios, la reducción de la escuela a simple lugares de retención temporales de jóvenes generaciones, la corruptela entre grandes comerciantes y la cúpula de poder policial, el descuido de la producción y las múltiples trabas a la juventud para acceder a los puestos de trabajo, empujan a ésta al vandalismo y la delincuencia.
Las autoridades encargadas de velar por el control de la delincuencia, en diferentes administraciones, han demostrado más que incapacidad, lazos estrechos o puentes con ella. Sin duda la ratería, la delincuencia común y organizada, generan grandes dividendo a varios sectores, entre ellos a los encargados de combatirla. La situación es conocida por todos. Nadie tiene valor de criticar o enfrentar a estos “pejes”. Todavía conviene mantener esa vagabundería.
Entre tanto lujos y riqueza que se exhibe, la juventud ha mostrado que no está dispuesta a dejarse llevar a la miseria. Su respuesta a las desigualdades que crea la “ley del embudo” que han implementado, sobre todo, los últimos administradores del Estado, no se ha hecho esperar. La falta de resultado de las miles y miles de muertes que han provocado los mal llamados “intercambios de disparo”, lo confirman. A individuos que han sido incapaces de controlar a sus propios hijos se les asignado planificar, elaborar y guiar la política anti-delincuencia del país. ¡Qué ironía!
El Estado dominicano ha sido asaltado por bandas de facinerosos que se esconden detrás de términos y palabas de moda para embobarnos. La capacidad desarrollada de control de los medios de comunicación y la compra de conciencia de comunicadores y creadores de opiniones que se venden al mejor postor, más la desidia de la población, ha favorecido a estos truhanes. Todos los días éstos se tornan más cínicos. ¡Pagan por adelantado lo que luego se van a robar! Siempre tienen un partido que lo protege.
Sin duda tenemos el gobierno que supimos engendrar. Nuestros dirigentes se ajustan precisamente al nivel de iniquidad que circunda el cerebro de la mayoría. La minoría, soñadora no tiene espacio en la hojarasca de reparticiones, engaños, robos, muertes, embrutecimientos y embaucamiento a que se han acostumbrado la población. Es así como los miembros del partido en el poder se creen con derechos a desalojar de los puestos de trabajo a aquellos que no son de su parcela política.
Lo interesante de esto es, a pesar de todas esas verdades, la mayoría de la población se siente bien. Sólo en algunos momentos fugaces se escuchan espontáneas expresiones que la alejan de la inmundicia en que vive. Es curioso que los momentos de frustraciones atraigan más la figura del “Jefe”, que la de buenos representantes y aspirantes a la dirección del Estado que tenemos. Es mentira que hemos avanzados. De nada sirve la libertad de expresión si ésta no se toma en cuenta a la hora de las tomas de decisiones.
Esta patria debe contar con sus hijos más jóvenes. Atentan contra el futuro, aquellos que licencian la educación y la cultura; los que han hecho su pasatiempo, desde la oscuridad, mandar a mutilar y matar a jóvenes y los que les niegan el derecho a trabajar y desarrollarse. La actitud egoísta, implantada en la juventud para solucionar sus problemas de forma individual, fortalece la irresponsabilidad de los gobernantes con sus deberes.
La juventud debe organizarse y exigir de las autoridades verdaderas respuestas a las necesidades que tienen. No es verdad que los” a tiempo malos…buena cara”. Recordemos que la frase “si del cielo te caen limones, haz una limonada”, nos invita a deshumanizarnos. De ninguna manera debemos matar la solidaridad, la fraternidad y la bondad entre un pueblo que debe permanecer unido. Las autoridades se deben a nosotros. No sigamos permitiéndoles que nos manipulen y nos empobrezcan.

martes, octubre 04, 2011

LA DESTRUCCIÓN DE LAS ORGANIZACIONES DE BASE

LA DESTRUCCIÓN DE LAS ORGANIZACIONES DE BASE

Las vicisitudes presente y la falta de esperanza del dominicano son más patentes por la falta de organizaciones, que lo representen y guíen, que por las crisis. En nuestra dirigencia política siempre ha habido inclinación por prohibir, desmantelar, prostituir o desautorizar los organismos representativos del pueblo.

Hoy, como nunca, son notorias las consecuencias y el influjo de los partidos gobernantes en los otroras sindicatos y otras instituciones representativas del pueblo. Se recuerda que uno de ellos probablemente el más dañino, en la década del ochenta, intervino y dividió a casi todos los organismos de masa. Este partido, en su generosidad, dividió al pueblo dominicano entre ellos, los santos, bendecidos y limpios y los corruptos.

Las organizaciones, supuestamente representativas de la sociedad, son las ONGs. Buena parte de los individuos que ayer formaban parte de los sindicatos y partidos de izquierda, hoy se la están buscando allí. El fuerte de estas organizaciones es la elaboración de proyectos para enfrentar problemas puntuales. Tienen como fuentes de financiamiento un sinnúmero de instituciones internacionales y al Estado que esconde sus responsabilidades detrás de ellas.

Los sueldos que se pagan a quienes trabajan allí, establecen la diferencia entre las organizaciones que nos destruyeron y sus sustitutas. La actual crisis que afecta al mundo determinará el curso de las ONGs. Muchos se sienten cómodos con los lujosos sueldos y las facilidades que han adquirido al trabajar para éstas. Ya veremos cual es su actitud, cuando el flujo de divisa hacia esas instituciones se corte. ¡”Veremos a dónde van a “jocear” esos leones”!

De las organizaciones representativas antiguas que aún subsisten tenemos los gremios de choferes, médicos, enfermeras y de profesores. De todos tipos de presiones, intervenciones, difamaciones, manipulaciones y entrega a individuos falaces, han sido estas objeto. Aunque en algunas de ellas permanecen algunos individuos honestos, verdaderos representantes de los sectores que los llevaron a aquellos puestos, la mayoría de los dirigentes, son enquistadas lapas, representantes de los partidos que se encargan de manejar las organizaciones con el criterio que estos les dicten.

Sin lugar a duda el rol de estas asociaciones no es el mismo. En algunas de ellas se ha establecido una alternancia en la dirección, en la cual, las mismas gentes ya son viejos “canchanchanes”. En no pocas ocasiones a lo bajo de las organizaciones, bajan líneas que exacervaban las contradicciones partidarias, lo que divide y degenera más las instituciones. ¡No vemos opciones de salida de estos titiriteros! ¡Se representan a sí mismo y a sus partidos y, por esto, debemos pagarle! ¡Fíjese que bien…!

Las pocas instituciones existentes no tienen credibilidad. El rol principal de los agentes políticos, en ellas, ha sido exactamente el de debilitarlas, dividirlas y difamarlas, hasta que pierdan su poder de disuasión, convocatoria y presión. Con esto, los partidos, limitan las organizaciones y mantienen control sobre ellas. Sin duda les sale más cómodo y barato la presencia permanente del partido en las organizaciones, que tener que ceder a las esporádicas presiones de los sectores que estas representan.
¡Es interesante la diferencia entre el tipo de control de la democracia a las organizaciones sociales y de masa y la dictadura!

Una nación sin verdaderas organizaciones sociales, es débil. Se ha demostrado que estas tienen en los dirigentes políticos sus inmediatos enemigos. Para que éstas, en nuestro país, luchen por los intereses de los sectores que representan y esta lucha no sea contradictoria con los de la nación, hace falta que se saquen a todos esos dirigentes que parasitan en ellas. En éstas hay que erradicar y penalizar las posiciones partidistas. Se hace urgente limitar el influjo de los medios de comunicación en éstas. Estas organizaciones deben valorarse, en la sociedad, más que los partidos políticos. ¡Rescatemos estas organizaciones y podremos rescatar nuestro país!

miércoles, septiembre 28, 2011

PASA EN CASA

PASA EN CASA

Recuerdo haber visto, hace poco a un familiar, hincarse para besar la mano a una hermana mayor que él. Para muchos, tal acción resulta ridícula y atrasada. Sin embargo, la considero una muestra de la cohesión familiar, el respeto y el amor que todavía, aunque poco, subsiste en algunas zonas rurales y familias dominicanas.

El actual nivel de violencia que presenta la sociedad no es más que el reflejo de las intríngulis de nuestras casas. En estas reina el desperdigamiento, la insensatez, el individualismo, el egoísmo y el parasitismo. El hogar dominicano, la mayor riqueza familiar y nacional, está en peligro de extinción. Los intereses mezquinos se están encargando de aniquilarlo.

Las actuales familias, comienzan a gestarse no por amor, sino por intereses económicos. Inclusive muchos nexos y relaciones se mantienen por la posibilidad que tiene una de las partes de coadyuvar a la otra económicamente y de la otra, de ofrecer, de forma furtiva, favores, muchas veces, sexuales. Las vicisitudes de la vida tornan difícil, no duraderas los matrimonios de hoy,

Los conceptos sobre los que se forman las parejas del momento son débiles. Raras veces permiten crear familias, menos hogares. Es difícil alcanzar este último entre individuos que deben ponerse de acuerdo, sin embargo, cada cual está esgrimiendo su espacio. Mientras esto pasa, las proles, pagan lo peor de las consecuencias que se desprenden del “tira y jala” de quienes sin deber serlos, llegaron a ser padres.

Aunque a nivel de prensa e instituciones sociales, políticas y estatales se ha enfocado la violencia familiar a aquella que se expresa del hombre hacia la mujer, la verdad es que ésta es mucho más amplia. En ese órgano amargo, en el cual deberían nuestros niños recibir los aprestos de la convivencia social futura, las mayorías de las veces, solo ven, aprenden y reciben actitudes denigrantes, ofensas, rechazos y desprecios.

¿Quién es ajeno a las maldiciones que se infieren hoy contra los pequeños? ¿A quien se le habrá ocurrido llamar la atención en ese tenor? De niño me enseñaron que cuando se hiere la carne, la ofensa es superficial. Ahora, cuando las ofensas se dirigen al alma, como hacen muchos progenitores, se envenena el alma. Talvez este es uno de los principales males de los que adolecen nuestras jóvenes generaciones.

Todos los actores que conforman la actual familia participan de diferente manera, de forma activa de la violencia en que allí se genera. El antiguo pulseo que siempre estuvo presente entre las parejas por el control familiar se ha convertido en una lucha campal entre hombre y mujer. Esta última abandonó la posición diplomática e inteligente de dirigir su hogar. Decidió enfrentarse abiertamente y confrontar al esposo. Las consecuencias de esto, ya las conocemos.

Esta violencia crea mucha soledad, enfermedades, realenguismo y muerte en el seno familiar. Desde el Estado, lejos de abocarse a solucionar esta situación que afecta la personalidad nacional, se incita, apoyando a pequeños grupos que han hecho de la desgracia familiar su plataforma para adquirir notoriedad y dinero.

Estos grupos, cual vampiros, reciben cantidades de dinero, mientras la familia se desangra. Da pena que no haya crítica a aquellas modas que dañan y utilizan el cuerpo de la mujer como instrumento para hacer todo tipo de prácticas. Hay una violación constante a los preceptos de la familia de todos los sectores. Los medios de comunicación son los principales difusores de esta violencia subjetiva. Por ésta, nadie responde, más bien se pasa por alto.

Si queremos tener familia sana, lo primero que hemos de recordar es que somos dominicanos y que nuestra mayor aspiración debe ser seguir siéndolo. A pesar de que hemos perdido mucho, los fundamentos de hacia dónde debemos dirigirnos los encontramos en muchas cosas que queremos dejar atrás. La familia tradicional dominicana tiene cualidades que otras naciones, inclusive desarrolladas, quisieran tener. ¿Por qué no las rescatamos?

La exaltación de los conflictos familiares a su máxima expresión divide y la exponen a su penetración por individuos extraños a ella. Por esto, son muy seguidas las situaciones complejas, con niños a los cuales les han puesto madrastras y padrastros. Nadie quiere y protege a sus descendientes como sus padres, sobre todo, en una sociedad donde el desamor está a la hora del día.

Pasa en casa que, los progenitores, muchas veces, son los primeros que violan la inocencia de sus vástagos, cuando ponen ideas en sus cabecitas que aun no pueden asimilar. Este es un mal muy común y en no pocas ocasiones es usado como herramienta para vejar. Muchos, en su envilecimiento, no son capaces de ver el gran daño que producen en las futuras vidas de quienes deben cuidar. Observe que las personas más alocadas son las más exigentes con otras en lo referente a sus hijos.

La familia dominicana ha perdido casi todo sus posibilidades de repeler los males que las atacan. Sus mismos miembros participan en el agravamiento de sus afecciones. Aceleran su destrucción. El gran acoso reciente que ésta tuvo para desconocer una dirección o cabeza, hoy le trae serias dificultades. Casi por doquier se perdió el principio de autoridad. El respeto está por el suelo. Allí se viven situaciones complejas como, es el hecho de que muchos hijos son los que trazan las pautas hacia donde debe ir su familia. En tal situación es imposible cultivar valores. ¿Qué puede esperar la sociedad, entonces?

Gerson de la Rosa

martes, septiembre 13, 2011

LA FIEBRE PORCINA AFRICANA Y LA ISLA DE LA HISPANIOLA

LA FIEBRE PORCINA AFRICANA Y LA ISLA DE LA HISPANIOLA

Tres momentos, claramente identificables, encontramos en el siglo XX que minaron las bases de nuestra identidad. En cada uno de ellos encontramos la presencia perniciosa de los Estados Unidos. Estos momentos, principalísimos, que les permiten evaluarnos con los criterios que les da la gana y como les da la gana, son: la implementación de la Ley Torrens, la invasión de 1965 y la parecida casual aparición de la fiebre porcina africana de 1978.

La introducción de la fiebre porcina africana significó un fuerte golpe a la cimiente nacional y a la economía rural. Hay que recordar la proporción de la población rural y semi-rural que teníamos en ese año. Según fuentes, más del 75% de la población estaba en los rangos mencionados. Hay que recordar que en ese entonces, en muchos patios de los antiguos y nacientes barrios, muchas familias tenían dos, tres y hasta cinco puercos.

Esta crianza, sin lugar a duda constituía, la tradicional alcancía, la inversión por excelencia y el mejor soporte de nuestro pueblo antes las vicisitudes programadas y sorpresa, que presentaba la época. La estrechez económica en que vivíamos nos hacia contar con los cerditos para muchas cosas. De singular importancia es el rol que jugaban estos en el fortalecimiento familiar. En diciembre se solía asar el marrano que durante todo el año se preparaba para la ocasión. A la mesa, se solía sentar toda la familia, inclusive los hijos que, con sus familias, habían hecho tienda aparte.

El cerdo ha jugado un rol tan importante en nuestra historia que, muchos lo consideran el soporte económico sobre el que se basó el surgimiento de la dominicanidad. Es difícil contradecir a quienes así piensan. La pobreza en que se sumió nuestra isla cuando España vio mejores posibilidades económicas en México y Perú y sobre todo, las consecuencias de las “Devastaciones de Osorio” empujaron a que la montería fuera de las actividades más importantes durante el proceso formativo de nuestra nación. Hasta no hace mucho tiempo, la caza del cerdo salvaje estuvo presente en algunos lugares.

¡Qué agradable era el olor del cerdo criollo! ¡Ni hablar del sabor! ¡Con agrado recordamos el celo y cuidado con que se protegía la lata que contenía la manteca que se recogía el cerdo y que servía para cocinar! ¡Entonces era difícil ver una persona gorda, menos obesa! ¡Si existía el colesterol, no era del conocimiento de la población! ¡Qué agradable era la solidaridad entre los vecinos que se enviaban pedazos de carnes del animal sacrificado. En la ciudad se pasaba, además, platos de comida por las palizadas.

Durante mucho tiempo la carne de cerdo constituyó la principal fuente de proteína de la población dominicana. A partir de 1971, se vió la necesidad de ampliar la producción y cambiar el método de crianza. Para esto se importaron las razas porcinas York-Shire, Landrace, Large White, Duroc y Centinela y se comenzó a incentivar una cultura de granja. Ya para 1978, cuando comenzó la fiebre porcina africana, la producción de este animal había aumentado mucho. Se cuenta que las primeras manifestaciones de esta enfermedad se rastrean en una granja de Villa Mella.

El 1978, puede considerarse el año de mal intencionado de la fiebre porcina. Los países afectados por la enfermedad fueron: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela, Haití y la República Dominicana. Casi todos estos, presentan la misma causa de penetración del mal: la alimentación de los animales con restos de comida de los aviones que llegaban a nuestros países.

Pareciera que de forma expresa se utilizó el sistema de transporte de los aviones para quebrarnos la producción de carne de cerdo. El laboratorio que hizo los análisis, en casi todos los casos, fue el Plum Island. Al principio aquí se pensó que el mal que afectaba a los cerdos era el conocido Dandy. Mientras se determinó que no era esta la fiebre porcina se expandió, creando gran mortalidad en la población porcina de todo el país. Los laboratorios de veterinaria de la UASD fueron los que determinaron que era fiebre africana. El 5 de julio de 1978 se dio la confirmación de la enfermedad por el laboratorio norteamericano.

Parece que de nuestro país la enfermedad penetró a Haití donde hizo estrago. La medida que adoptaron las autoridades dominicanas fue la eliminación total de la población porcina. Hay que hacer notar que pocos países adoptaron medida tan estricta. El programa de erradicación de la fiebre porcina africana se convirtió en uno de los más mendaces que se haya implementado aquí. En el pueblo se recuerdan las francachelas que en torno a este se hicieron en las diferentes provincias.

El Banco Agrícola fue el encargado de la compensación a los campesinos por las pérdidas. Para esto se recurrió a los recursos de los bonos emitidos por la Ley 909 del 11 de agosto de 1978. En esta fase no pocos fueron engañados. En la siguiente fase, en el redoblamiento, principalmente, fueron favorecidos aquellas personas que estaban en asociaciones, lo que dejó a la mayoría de campesinos fuera de esta opción. Este redoblamiento solo favoreció a los granjeros norteamericanos y a los productores de alimentos balanceados para animales. Tuvimos que cambiar la cultura de crianza de cerdo. Aumentó en gran proporción el kilo de carne y se le hizo difícil al campesino adquirir una marrana para criar.

La inversión que hicieron el AID y el BID para la eliminación y posterior repoblación de cerdo es insignificante en relación a las pérdidas de los campesinos y el gobierno en compra de animales y alimento para los mismos. En Haití, la eliminación fue financiada por los Estados Unidos, México y Canadá. En el país vecino la erradicación comenzó en 1982, Las pérdidas allí fueron enormes. Las consecuencias de la penetración de la enfermedad y las posteriores políticas de eliminación y redoblamiento todavía las sentimos.

Las consecuencias de la desacertada o maliciosa política para enfrentar la fiebre porcina africana, todavía las sufrimos. Para nadie es un secreto que en aquel momento fue que de forma más clara los más pobres comenzaron a valorar a los funcionarios y políticos que nos dirigen. El desgobierno se hizo presente. Se aceleró el desplazamiento del campesino a la ciudad y al exterior. Grupos de personas con ciertos niveles académicos vieron su posibilidad de sostén económico, sacándole provecho, a través de las ONGs, a la pobreza y la miseria que se genera.

En toda la isla se da un movimiento fuerte de personas. Las ciudades crecen.. Los viajes en yolas hacia Puerto Rico constituían la única esperanza de nuestra gente. De momento “engancharse a la guardia y a la policía” vino a constituir la entradita que significaba el cerdo. Más luego, ser maestro se convirtió en la actividad que mayor seguridad daba en el país. Los haitianos se desplazaron al campo dominicano, sobre todo cuando nuestros campesinos abandonaron sus predios para irse a las ciudades.

El sector más afectado con los engaños de la eliminación y repoblación porcina a quien más afectó fue a la juventud. Más grave se le tornó la situación cuando la malvada capitalización le da el golpe de gracias a la industria azucarera y todas las otroras empresas de CORDE. A partir de allí comienza una etapa de cacería, linchamiento a la juventud. A esta política se le ha llamado “intercambio de disparo”.

Nuestro país, según algunos organismos internacionales, ha estado creciendo de forma continua durante muchos años. Los más pobres, la verdad, es que no sienten ese crecimiento. Es cuestionable la modernización que presenta el polígono central con todas sus torres, cuando a los pobres cada vez se le torna difícil hasta come. Igual que la dirigencia haitiana, la dominicana se ha desentendido de su pueblo. Poco a poco, aquí se van creando castas que encontraron la forma de tenernos muerto de hambre y conformes.

La participación del AID y el BID en ningún momento se encaminaron a una ayuda real. A los países con esta enfermedad se les hizo préstamos. En ningún momento se averiguaron sobre las procedencias de este mal. Mucho menos de cual o cuales aviones las fue llevando a nuestros países. Hubo acusaciones en el aire a multinacionales no especificas por parte de de ciertos sectores en algunos países. Esto se quedó así.


Gerson de la Rosa

martes, agosto 30, 2011

Dominicana y su relación histórica con Francia


DOMINICANA Y SU RELACION HISTORICA CON FRANCIA
Ser un verdadero y respetable Estado, requiere de nosotros constantes y concienzudas evaluaciones de las relaciones que hemos tenido y tenemos con aquellos imperios que impusieron el tipo de relaciones que impera entre las luego nacientes naciones. En este caso, tocamos la que hemos tenido con Francia. A pesar de toda la luz que esta ha esparcido por el mundo, sobre nosotros solo ha llegado oscuridad.
Hemos de recordar que gracias a ella o, a política de sus gobernantes, la isla es compartida por dos naciones. Ambas hemos tenido que lidiar con situaciones, entre nosotros, que creó ella. Parte de ésa son aun utilizadas por políticos y fuerzas oscuras para alejar, enturbiar y dividir relaciones que necesariamente deben ser armoniosas. Asumir esta idea, es un reto para nuestros dos pueblos. Alcanzarla es tarea de nuestros dirigentes.
Los primeros contactos de Francia y sus intereses con nuestra isla y gente se remontan a los años en que España nos descuidó por la atención a colonias más ricas en tierra firme. De forma más precisa se hace mención que desde finales de siglo XVI, ya pululaban negociando, adjunto a Inglaterra y Holanda, por el Norte y Noroeste de la Isla. Negociaban con comunidades de allí. Esto produjo el gran error de “Las Devastaciones de Osorio”.
Es a partir de 1629, después de ser desalojados de la isla de San Cristóbal que comienzan a establecerse en la isla Tortuga y penetrar a la Española por aquella zona que habían sido despoblada. Estos penetraban y se internaban en los bosques cazando reses salvajes. De estas preparaban el cuero para venderlos a barcos de otras potencias que se los compraban. Parte de la carne la asaban en lo que se llamó boucan.
Poco a poco se fueron estableciendo hasta crear una especie de esclavitud étnica diferente a la que se conocía por aquí. Allí hubo esclavitud blanca. Mientras en el mar, los barcos españoles también eran atacados por corsarios franceses. La isla Tortuga, ubicada en la parte Noroeste de nuestra isla se sirvió como plataforma a los franceses para adueñarse del actual territorio de Haití.
Muchas veces los españoles los desalojaron. Al esto volver a Santo Domingo, La Tortuga volvía a ser repoblada. Es a partir de 1640 que Francia designa a Levasseur como gobernador de ésta. Esto la convirtió en el cuartel general de los filibusteros y bucaneros del Caribe y formalizó el comercio agrícola y de pieles con Inglaterra y Holanda.
La Tortuga se convirtió en una fortaleza. En 1654 el rey de Francia designó a Jeremie Deschamps como gobernador y teniente general de esta isla. La asunción de ésta por la Compañía Francesa De Las Indias Occidentales, permitió la expansión hacia la actual Haití. Con el paso del tiempo ésta se convirtió en Saint Domingue.
Los conflictos en Europa, en el siglo XVII, de los cuales formaron parte España y Francia, se reflejaron en nuestra isla. Es por esto que el Tratado de Nimega de 1678, contribuyó con el establecimiento de la colonia francesa en el Oeste de nuestra isla. Es a partir de éste que los gobernadores establecen límites fronterizos. Por el Tratado de Ryswick de 1697, España aceptó el reconocer la posesión de la parte Oeste de la isla por Francia.
Es a partir de este tratado que se inician los intercambios comerciales de manufacturas y ganado entre las colonias. Es en 1777, con el Tratado de Aranjuez que se establecen oficialmente los límites fronterizos entre las dos colonias. El sistema de explotación que allí se implantó fue tan cruel y brutal que pronto provocó contradicciones entre las clases que allí se formaron.
Ya establecida Saint Domingue, las contradicciones entre las dos colonias estuvieron condicionadas al tipo de relaciones que tenían en el momento sus metrópolis. Los negros, según la concepción religiosa no tenían alma, porque no eran cristianos. Tal vez por esta razón, aunque proclamaron las declaraciones de los derechos del hombre y el ciudadano, los negros no fueron tomados en cuenta como tales; quisieron fortalecer el sistema esclavista.
Por el Tratado de Basilea, de 22 de julio de 1795, España, mediante un intercambio, cede a Francia la parte Este de la isla (la actual República Dominicana). A partir de ese momento toda nuestra isla pasó a ser posesión francesa. Sólo a partir de agosto de 1798, Francia trató de hacer factible el traspaso de esta parte de la isla. Para esto mandó al general Hedouvieu, a la cabeza de una comisión. El poder que tenía Toussaint impidió la realización de esa misión.
Es en ese interín, que el comisionado francés del traspaso, el señor Raume, utiliza y conspira desde Santo Domingo contra Toussaint. No logró nada. Ante que eso, precipitó que aquel buscara personalmente el traspaso. Esto sucedió en enero de 1801. En enero de 1802, Lecler, desembarcó por distintos puntos estratégicos y ocupó la isla. Toussaint fue engañado, echo preso y mandado a Francia, donde murió.
La muerte de Lecler en 1802 y las arbitrariedades de su sustituto, Rochambeau, empujaron a la lucha a los haitianos por su libertad e independencia definitiva. Dessaline concluyó esta lucha con la derrota de los franceses en diciembre de 1803. Mientras en Haití se proclamaba la independencia el general Ferrand le daba un golpe de militar en Santo Domingo al general Kervesseu, a quien obligó embarcarse a Francia. Así comenzó para nosotros la “Era de Francia en Santo Domingo”.
Ferrand concentró a los soldados franceses que se encontraban en otras islas antillanas, para defender la plaza de Santo Domingo. Buscó sumar el Cibao a su causa. Políticas provocativas como el desconocimiento de la existencia de Haití y la legalización del robo de niños en territorio haitiano para ser vendido como esclavo aceleraron la invasión haitiana de 1805.
Dessaline fracasó en la toma de Santo Domingo. A su regreso a Haití, allí se crearon conflictos que lo dividieron en dos Estados. Esto permitió un respiro a Ferrand que aprovechó para reorganizar y desarrollar a Santo Domingo. Llamó a las familias españolas que se habían marchado, fomentó la agricultura y el corte de madera preciosa que se vendía a Europa y Estados Unidos. Esta situación se mantuvo durante doce años hasta que Haití se unificó.
Los conflictos que se escenificaron en España donde Napoleón apresó y obligó al rey Fernando VII a renunciar repercutieron en nuestro territorio. Uno de los primeros y más importantes movimientos contra los franceses, mientras nos gobernaban, fue el encabezado por Juan Sánchez Ramírez, que los expulsó. El Tratado de Basilea fue dejado sin efecto en 1814.
Otro momento pernicioso en que nuestra historia se cruza con la francesa es cuando, estando invadido por los haitianos, a éstos les imponen, en 1826, una indemnización de 160 millones de francos, que luego quedó en 90 millones. Para reconocer la independencia haitiana y cesar el embargo que durante dos décadas Francia, apoyada por Inglaterra y Estados Unidos, les impuso a Haití. Para este pago las autoridades se vieron obligadas a tomar medidas impopulares que fueron decisiva en el deseo de separación nuestro de los haitianos.
De singular importancia para el Estado nación dominicano, fue la participación del cónsul francés en Haití Levasseur. Esto es lo que llamamos “el Plan Levasseur”. Sin discusión, este apoyo a uno de los principales grupos conservadores, que a partir de entonces pasaron a llamarse afrancesados, ha significado una de las principales contaminaciones que tuvo y gravitan sobre República Dominicana. Aunque no se le dio, Francia aún aspira a la bahía y península de Samaná. A ambos pueblos nos quería sacar provecho. Haití tuvo que pagar hasta 1947.
En 1892, Francia y otras potencias europeas, en momentos en que Lilis planteó que no se postularía a la presidencia, apoyaron como ellos saben a Gregorio de Marchena. Estando Lilis en el poder, también descubrimos la manopla de la Francia, que, para otros sin duda ha sido luz. El incidente en que un dominicano mató a un francés, a Lilis le impusieron que el individuo matado. Otro conflicto con un barco llevó a presiones consulares y hasta amenazas con barcos. ¡Cuánta luz, con los más débiles y chiquitos…!
Con la inestabilidad de Haití, después de la caída de Duvalier, los gobiernos dominicanos han sido instrumentos de Francia y los Estados Unidos de acontecimientos y políticas que allí se cuecen e imponen. A sido significativo el rol jugado por las autoridades, sobre todo, en el último derrocamiento de Aristide donde se prestaron inclusive puertos para desde allí llevar contingentes militar francés a suelo haitiano. Todo esto por la postura de este líder haitiano de exigir con vehemencia la “Restitución” del dinero que Francia le hizo pagar a este pueblo por su libertad. Junto a este sufrido pueblo nosotros también comenzamos a pagar esa deuda. Por esto merecemos unirnos a esa devolución.
Donde Francia, igual que otras naciones europeas y Estados Unidos, a nuestra gente la ven con menosprecio, nos consideran incapaces. Tantas y tantas vías nos han recalcado estos que, la mayoría nos las creemos. Muchos creen que sólo los blancos piensan y son capaces de inventar, interpretar las cosas. La Revolución Francesa, para éstos, es la cúspide del alcance de los objetivos de la humanidad. No ven que nosotros, por haber sido colonia y sr descendientes de negros nos tienen fuera de un proyecto, de lo que es humanidad.
De las primeras inclinaciones racistas francesas contra nuestra isla se cuenta aquella donde se acusa a sus exhabitantes de ser el vector de donde procedió la sífilis que afectó a Europa largo tiempo. El primer hijo de esta tierra que con gallardía escribió defendiendo contra tales acusaciones fue Antonio Sánchez Valverde. Este tratado lleva el nombre “La América vindicada de la calumnia de haber sido madre del mal venéreo”.
Un autor se destaca por haber sintetizado el racismo francés. Este fue Joseph Arthur de Gobineau, en su ensayo “sobre la desigualdad de las razas humanas”. Pronto salió a la luz otro trabajo en el que su autor contradice esta posición que favorece ser y continuar favoreciendo el colonialismo y la influencia del Estado Francés sobre jóvenes Estados concebidos por individuos étnicamente diferentes. Este autor fue Antoine Firmin, con su obra “De la igualdad de las razas humanas”.
Nuestro país ha sido vital, desde su surgimiento en la política francesa en el Caribe. La vergüenza que les hicieron pasar los haitianos a los franceses nos ha convertido en instrumentos, muchas veces, de aquellos que impiden la consolidación del Estado haitiano. El conocimiento en los círculos de poder franceses de que buena parte de nuestros dirigentes tienen complejo de capataces y mayorales, les ha favorecido tener un Haití dividido en momento que crecía la campaña por la “Restitución”. ¿Fue casual la llegada de tropas francesas a territorio haitiano, doscientos años después, de donde habían sido desalojados de forma deshonrosa?
Es vergonzoso el comentario que va de boca en boca que hace alusión a que el gobierno actual pagó un millón de dólares a un francés para que le hiciera un análisis del país y sus perspectivas. ¿Para qué han servido los diálogos y sus conclusiones? Nadie tiene que venirnos a decirnos nuestras necesidades. ¿Si las autoridades no se sienten en capacidad de identificar de identificar, adjunto a la sociedad los males y las posibles soluciones, por qué no renuncian y se van a freír tuza? Tenemos informe que dicho informe llegó a las misma conclusiones que ya se habían resaltado; aun así no se ha hecho nada. Los problemas se siguen agravando.
Podríamos decir que es momento de los afrancesados en el poder. La distracción desde el poder nos hace perder de vista lo que está pasando en lugares como Miches, Samaná y otros lugares donde se está expoliando la tierra. Los franceses y de otras nacionalidades allí están jugando papeles importante. Hay que recordar que esas zonas siempre han estado en la mira de las potencias. De forma paulatina y sin ruido perdemos zonas estratégicas importantes. El gobierno está facilitando este despojo.
Sin duda hay coincidencia de los intereses franceses, en nuestra isla, con los norteamericanos. La utilización de suelo dominicano e invasión de Haití por estas potencias en el 2004, lo confirma. Se renovaron los intereses que se patentizaron en el Congreso de Berlín de 1885. Como siempre sucede con aquellos que tienen más necesidades de unidad, los gobiernos dominicanos y haitianos no encuentran aquellos intereses que nos obligan a vivir juntos y luchar en armonía por sus respectivos pueblos.
Francia seguirá presionando a las clases pudientes y políticas haitianas para que éstas impìdan el fortalecimiento del Estado haitiano. Estas seguirán empujando a las masas campesinas y urbanas pobres hacia el exterior, principalmente hacia la República Dominicana a la larga esto podría crear conflictos que se podrían salir de control. En esto, Francia haría como la gatita de María Ramos…La facilidad con que las potencias se ponen de acuerdo y nos presionan nos debe mover a reflexionar.
Dominicana debe comenzar a explotar las cualidades que unen a las Antillas. Sería interesante comenzar ampliando los intercambios comerciales, culturales y científicos. Los fuertes y grandes se unen y deciden con y en que condiciones debemos unirnos. A pesar de que ha habido esfuerzo de confederación entre las Antillas, intereses extraños, nos han puesto, una de espalda a las otras. Si queremos sobrevivir, hemos de comenzar a buscar nuestro destino que es trabajar unidos por nuestros pueblos.
A las sociedades les toca hace las presiones de lugar para erradicar de nuestras dirigencia ese complejo de esclavo que tienen y les beneficia. ¡Basta ya de aceptar las ideas e imposiciones de quienes siempre nos han oprimidos! Somos capaces de elegir y trillar el camino que elijamos. Probemos a ser más independiente en una confederación junto s a Haití y Cuba; presionemos por acercar a Puerto Rico a esta idea.
Los problemas externos a enfrentar están ahí: una Francia que es opuesta a un Haití fuerte y unido, unos Estados Unidos intransigentes a que las Antillas formemos un Estado con el cual se tengan que sentar a discutir situaciones de la zona. En lo interno la oposición de los sectores que siempre han vivido parasitando y que en las últimas décadas, de forma más abierta, exponen las riquezas de nuestros países e islas a intereses extranjeros, con quienes comparten el empobrecimiento de nuestros pueblos.
Tal vez es Francia, de los países de occidente, que en su Revolución mejor sintetizó los valores y aspiraciones de la cultura judeo-cristiana-greco-romana. También es ésta la que enseñó a manejar los fundamentos que proclamó de forma elástica: cuando convienen se erigen cuando se aplican y no conviene se tergiversa y acusa al promotor de dictador. Esta es la estrategia que se ha usado para mantener oprimidos a las naciones que intentan salirse de la égida de aquellos países que las someten para explotar sus riquezas.
Los valores de la civilización occidental que impulsaron las independencias de las repúblicas americanas surgieron truncas o mejor, condicionadas. A más de 220 años aún no existe ni libertad, ni igualdad mucho menos fraternidad. La democracia, derechos humanos y el republicanismo o constitucionalismos, con su diferentes poderes, hasta el momento no han sido más que brechas para los más fuerte influenciar, corromper y debilitar a los Estados más débiles. Nuestro país tiene ejemplos de ese tipo de relación con Francia y otros pueblos

Gerson de la Rosa

viernes, junio 11, 2010

TIEMPO DE CALIDAD

TIEMPO DE CALIDAD

La frase “tiempo de calidad” es una de las tantas expresiones preconcebidas de esta época, utilizada por padres y tutores para justificar su irresponsabilidad. Estos breves y furtivos momentos con sus hijos son utilizados para malcriar, consentir e inculcar en sus vástagos la defensa de sus derechos y la ignorancia de sus deberes. Otros deben asumir las consecuencias de este desbalance. Esta es una de las principales cimientes de la actual violencia que carcome la sociedad.

Aquellos niños cuyos progenitores tienen solvencia económica, desde que tienen conciencia de ésta, tratan con desprecio a todo el que depende de ésta. Sirvientas, amas de llaves, choferes, nanas, asistentes, profesores y demás, son testigos y sufren la altanería de quienes algunos ratos en la semana o el mes, reciben tiempo de calidad.

Es difícil lidiar con individuos que desconocen o, su don de ser es ignorar el principio de autoridad. Cuando los hogares se convierten en casas por donde pasan sus miembros y no hay cohesión, cada cual hace lo que quiere. La desarticulación de la casa pasa a la comunidad y a los centros educativos. Los hijos que han convertidos en verdaderos dolores de cabeza, los lanzan a profesores a quienes les hacen exigencias que no se hacen a sí.

En la segunda mitad de la década de los setenta del siglo XX en nuestro país comenzó una crisis familiar que se extiende. Esta se expresa por el número exorbitado de divorcios que dejaron sus huellas en el periódico “El Nuevo Diario”. Todos vimos el descalabro de la familia dominicana. Aún hoy, pocos nos referimos a ese tan acuciante problema. El mal llamado “tiempo de calidad”, es una actitud acomodaticia asumida como consecuencia de esa gran crisis familiar.

Aquí poco estamos dispuestos a asumir responsabilidades. Todos decimos que queremos que se retomen las instituciones. Cuando esto nos afecta en lo personal, somos los primeros que las prostituimos. Esta indecisión de la población permite a los políticos que jueguen con las medidas para la solución de los graves problemas nacionales. Incontables y complejas son las dificultades que acarrean la crianza de individuos independientes y con tiempo de calidad.

Quienes tienen infantes en centros educativos habrán contactado de qué hablamos. Sin interés de ofender, es difícil dejar a su prole, junto a otros, sin asear, sin peinar, con fiebre, visible gripe, piojos y erupciones contagiosas en la piel. Esa es la crianza con independencia de la cual nos hablan. Crece el número de padres que se van a colmadones y colmados a ingerir bebidas alcohólicas con sus hijos a los cuales sueltan realengos, mientras ellos sociabilizan. ¡Qué tiempo más de calidad el que dedican!

Hemos hecho una religión de la defensa de nuestro derecho a trabajar. Las parejas no se ponen de acuerdo. Cada cual de la forma más abierta lucha y defiende su derecho. Los de los hijos, se obvian. Nadie se quiere matar por nadie. Estos en muchos casos son bisagras, que cierran y abren puertas. Casi siempre salen a flote como elementos de presión cuando ya son insalvables los matrimonios. Con ligeras variaciones continúan las dedicaciones hacia estos de los tiempos de calidad.

Las exigencias económicas hay son mayores que ayer. Si bien tenemos poco tiempo para dedicarlo a nuestros hijos, no desautoricemos a quienes nos ayudan con esa noble labor. Si en verdad queremos una sociedad más humana y sana, debemos echar a un lado el egoísmo. Debemos crear espacios y familias, en los que esta se desenvuelva, más íntegros. Cada uno debe saber que si bien tiene derechos estos están aparejados con deberes y que uno no se sostiene sin el otro. Debemos cultivar el amor a la familia y a la patria cultivando y reverenciando la cultura autóctona, compartiendo las manifestaciones de éstas con nuestros hijos. Gerson de la Rosa

lunes, marzo 15, 2010

FUNDAMENTOS DE LA DEMOCRACIA DOMINICANA

FUNDAMENTOS DE LA DEMOCRACIA DOMINICANA
La democracia que se supone debe ser la gran aliada de nuestros pueblos para alcanzar la libertad se erige como la mayor amenaza a su integridad, identidad y existencia. ¡Contradicción de la vida! La libertad de expresión oral, panacea por alcanzar en las dictaduras, se revierte contra la sociedad. La posibilidad de decir todo, acusar a cualquiera nos pone a uno contra otro. Nos convierte en una caricatura de muchos rostros vociferando sin oreja para escuchar.
El gallinero creado es aprovechado por los más hábiles y perversos. Del exterior y de dentro, nos venden la democracia como sinónimo de libertad. No hemos podido descubrir la procedencia de los fundamentos de ésta. ¿Responderá el actual sistema organizativo a las necesidades y aspiraciones de las mayorías?

Ya es tiempo de revisarnos. Mucho nos ayudaría ver los tropiezos, dificultades, avances y retos que hemos enfrentados en ya casi cincuenta años desde la muerte de Trujillo. ¿Habrá germinado aquella semilla de libertad sembrada por los primeros individuos que regresaron después de la muerte del tirano? ¿Habrán dado mejores ejemplos a las jóvenes generaciones los que sustituyeron al sátrapa en la administración de las cosas públicas?
Los que lucharon desde el exilio e internamente por la democracia no querían lo que se instauró inmediatamente después de Trujillo. Menos, lo establecido después del derrocamiento de Juan Bosch. Aliados a los Estados Unidos, las fuerzas más oscuras y conservadoras, impusieron su concepto de democracia. Cuando se vieron amenazados, recurrieron a la ayuda de la bota interventora. Luego que salen los mansilladores de nuestra patria, los lacayos nacionales, fortalecidos, se dedican a sacrificar a aquellos jóvenes que se destacaron en la lucha contra el invasor y sus aliados dominicanos.

La democracia en nuestro país nunca ha podido echar raíces. El aniquilamiento del primer germen democrático dio cabida a la sociedad de hoy. La instauración de un régimen que permitió el robo y desfalco de dos bienes del Estado, creó las bases para una sociedad que no cree en los administradores de sus instituciones. Nos han hechos creer que todos son ladrones. Si alguno sale de allí sin riqueza es un “pendejo”. Esta concepción lleva a los individuos a exigir dádivas a los candidatos a cambio de participación en mítines o por los favores de sus votos.
La nueva etapa de la “acomodada democracia” se refunda en nuestro país, después de la caída del mundo de Berlín. La fuerza del fusil y la bayoneta como elemento de sostén es sustituida por el elemento político del mal llamado “Diálogo Nacional”. Los momentos de crisis se resuelven con la activación de éste. En lugares confortables, bajo aire acondicionado, con buenas comidas y de ñapa su vinito, se discuten situaciones de inconformidades. Entonces surgen promesas. Se desactiva la crisis. Se olvidan las promesas. ¡Hasta la próxima!

Los sucesivos engaños se manifiestan en frustraciones, desesperanza y sensación de acorralamiento. Los constantes escándalos y justificaciones, llevan a muchos a disponer de los bienes públicos para también enriquecerse. De allí se desprende una inseguridad que en muchos lugares provoca reacciones violentas. Desde el poder no se descodifica esta señal. Insisten en los cuentos y su macroeconomía. Mientras a los dominicanos que viven en el exterior y que con sus remesas se sostienen la economía, no se les dan las consideraciones que merecen.

Si el pobre, que debe ser el más interesado en tener un ambiente social y un país agradable se muestra apático, los administradores seguirán de rumba. El sistema corrompido que soporta en la actualidad a la sociedad dominicana hasta el momento lo administra sin principios, Los valores que implementa contradicen lo que dieron origen a la dominicanidad y la someten exclusivamente al dinero. El poder de éste ha desplazado todo tipo de raciocinio y humanidad. Se ha convertido en el fin de la vida. Las relaciones interpersonales, familiares e inclusive la vida han perdido todo valor frente a éste.
Es imposible el sostenimiento de este estilo de vida con tantas afecciones. Podría acarrear traumáticas consecuencias. Las clases dirigenciales, políticas, empresariales, militares, policiales y eclesiásticas es tiempo de que entiendan que, los calmantes hasta ahora suministrados calman pero que las enfermedades se extiende. Los efectos llegaron también a ustedes y no se ve la reacción ¡Ojalá cuando decidan permitir a la gente involucrarse en su autogobierno no sea tarde!
Lo que llamamos democracia y que hoy vivimos, es la consecuencia de las discusiones en taifas en los últimos tiempos. Esta tiene sus fundamentos en lo filosófico en, el eclecticismo que toma lo peor del funcionalismo norteamericano, el laissez faire francés y el pesimismo dominicano. En lo político, en las agrupaciones políticas que se mantienen en el poder alternándose la dirigencia del Estado. En lo económico, en las dádivas del exterior y de los empresarios locales, en los lujosos sueldos de funcionarios, las botellas y las cuantiosas comisiones que mueven las obras del Estado.

En lo ético, en el interés de los dirigentes de llegar a puestos públicos para limpiarse y de buena parte de la población de conseguir su botellitas. En lo legal-jurídico, el sometimiento de la justicia y los órganos de persecución de la corrupción y el crimen al juego político. En lo social, la idea que se ha hecho de que hay que votar por el menos malo o el que de la impresión de que va a ganar. En lo propagandístico, por el control de los medios de difusión, la saturación de informaciones y las descalificaciones de ideas opuestas a las que promueven la democracia. En lo interpersonal-familiar, en la facilidad expresa creada de que cada cual debe vivir su vida y en la explotación perversa de los naturales conflictos marido-mujer, madres-hijos y padres-hijos. En lo esnóbico, en el total sometimiento de la juventud a la moda, el deslumbramiento de los movimientos pélvicos y el reguetón.

La maestría con que los llamados demócratas timan a las comunidades y sociedad hay que frenarla. Es tiempo de penalizar a aquellos que prometen representar a las comunidades y que ya electos olvidan sus promesas. No es justo seguir escuchando cifras astronómicas de desarrollo nacional mientras los pobres cada vez aumentan y los servicios se hacen más deficientes. La población debe evitar votar por los partidos y candidatos que realizan circos de acusaciones y contraacusaciones. A la juventud hay que comenzar a valorizarla creando programas que le den esperanza a trabajo y la aleje de los vicios.
Es contraproducente considerar a un sistema justo y que promueve la libertad mientras las riquezas que se producen se las reparten los que más pueden. Llama la atención que las crisis, muchas veces provocadas, sean aprovechadas para penalizar la pobreza con alzas de precios, impuestos, robos directos y maltrato a la población. ¿Cómo entender que ciertos puestos administrativos son considerados botines del trabajo político realizado?
Los políticos y funcionarios en casi cincuenta años no se han preocupado por crear instituciones que les den seguridad. Sólo han vivido el momento y los placeres momentáneos de las posiciones. A pesar de haber extraído riquezas, sus falta de visión e incredulidad no les ha motivado a forma y valorar a buenos profesionales y ante las dificultades médicas de la vida tienen que salir corriendo al exterior. ¡La gente tiene que aprender a valorar su voto!

viernes, febrero 05, 2010

LOS DOMINICANOS SOMOS BASURA

LOS DOMINICANOS SOMOS BASURA

Una conversación, nacida del robo de la alcantarilla de la calle, en un carro del transporte público, generó, entre otras, una ofensa por parte del chofer a mi sentimiento patrio y orgullo nacional dominicano. El chofer me dijo que “los dominicanos somos basura”. Si este hubiera sido extranjero y las opiniones que esgrimía me hubieran dado razones para ver debilidades en sus argumentos, quien sabe de qué tipos hubieran sido mis pensamientos y tal vez mi reacción.

Al llegar a mi casa, luego de estar menos agitado, busqué en mí manifestaciones y expresiones cotidianas de nobleza a mí alrededor... fuera de la expresada ante la desgracia haitiana me fue difícil encontrar otras. Por más que lo evité a la mente solo me llegaban expresiones de desconfianzas, temores, engaños, frustraciones, actitudes ojerizas de la gente, desesperanzas, irresponsabilidades y mucho desamor de uno contra otros.

Muchas acusaciones salieron de la boca de ese sufrido chofer. Mencionaba este que nosotros hace tiempo no constituimos una nación. Decía que no se explicaba como tanta gente le hace el juego a los políticos levantándose temprano a votar. Acusaba este de forma directa al presidente por el desorden que reina en el país. Cuando la cabeza anda mal, todo lo demás hay que buscarlo en desbandada. Este señor equiparaba su dominicanidad a la falta de una dirigencia digna.

Por mucho que insistí en hacerle ver que la dominicanidad está por encima de las indiferencias y malas acciones del presidente y los demás líderes políticos, no lo logré. Tuve que callarme. Aún así, este señor siguió hablando y prediciendo que en el próximo torneo electoral mi familia y yo nos levantaremos bien temprano a votar para mantener la misma situación.

Es peligroso que este pensamiento cada día gana más adeptos. Lo agrava, la poca atención que prestan nuestros dirigentes a esta manifestación y su creencia de que con el desacreditado diálogo nacional o la compra inmediata de conciencia, ellos podrán resolver este problema que se agrava. No son pocos que ya ven el engaño y la manipulación en “tiempo de vacas gordas e igual en tiempos de vacas flacas”. ¡No están dispuestos a poner sus pechos en peligros por aquellos que solo lo saben sacrificar!

El conservadurismo cada vez más acérrimo de la sociedad, donde los que ayer fueron punta de lanza en las luchas reivindicativas coinciden en el diálogo nacional con lo peor de la sociedad, ya genera reacciones. Mientras desde el gobierno, el empresariado, los intermediarios de los productos del agro, los inversionistas extranjeros, los transportistas y otros atacan al pueblo, de este surge un desarraigo. Este es el que se expresa en opiniones como: “si logro salir del país aquí no me vuelven a ver”; “todo el que se pueda ir que se vaya” y otras tantas expresiones y acciones que muestran desprecio por la vida en el país.

Los últimos quince años han sido cruciales para este país. Difícilmente exista, en algún lugar, deseo para defender los principios y valores de la dominicanidad o luchar por reivindicaciones. Aún así, creemos que persiste en nosotros ese sentimiento de bondad que surgió con nosotros mucho antes del nacimiento de la dominicanidad. Muchos, con sus malas acciones, lo quieren matar. No le produce beneficios económicos. ¡Ser dominicano siempre estará por encima a la pertenencia a un partido político o a las acciones de un líder! ¡La entrega desinteresada del dominicano ante la tragedia haitiana, nos debe recordar que aún conservamos muchos valores!

Gerson de la Rosa

martes, agosto 11, 2009

IGLESIA, VALORES Y DEMOCRACIA

IGLESIA, VALORES Y DEMOCRACIA

Con la asunción del cristianismo, en el 313 por el emperador Constantino, pero sobre todo con la prohibición del paganismo en el imperio romano por Teodocio, los valores cristianos pasan a ser los predominantes y sobre los que se forja la civilización occidental actual. A pesar de que por más de dos mil años estos soportan las columnas del progreso que hemos alcanzado, después del derrumbe del bloque soviético, sobretodo, estos están siendo socavados.

Los constantes cuestionamientos y escándalos en torno a la iglesia católica, ponen en entredicho a ésta y a los valores que ella enarbola. Los individuos que nos formamos a la sombra de estas enseñanzas nos llaman a reflexión. Nos hace ver como si todos los conceptos que aun enarbolamos, su cimiente está sobre arena. Con fallas de individuos, que siempre han existido, se quiere deslucir todo lo que ha significado la iglesia y los valores cristianos a través de estos siglos.

La iglesia como cuerpo vivo, en cuyo seno cohabitan personas con variadas debilidades y culturas, ha presentado múltiples crisis. Aunque muchas de ellas se tornaron significativas, fueron superadas. De todas salió más robustecida. La inteligencia, en sus entrañas, la hizo asimilar, convivir, transformar o adaptarse a infinidades de situaciones. Nunca cedió, aunque muchos de sus miembros contemporanizaron con antivalores, en los valores que permitieron su existencia.

La verdad es que la iglesia nunca encontró tantos individuos que la atacaran en sus fundamentos, los valores. Menos, encontró individuos tan prestos a llamar a la atención por sobresalir o farandulear. Tampoco estuvo en contra tantos medios de comunicación tan en condiciones de hacer noticias de cualquier situación anómala en su seno. El menor desliz es aprovechado por la prensa para hacer un circo.

Hemos visto como, en los últimos tiempos en EEUU, se desempolvan casos y situaciones de hace hasta 30 años. En base a errores de sacerdotes ya se han hecho películas y obras de teatros. Se ha creado una moda de depostricación contra estos ministros que alcanza a nuestros países. Con elementos de verdad, como son los casos comprobados de pedofilia y otros en los cuales han participados curas, se quiere arrastrar a todos. No se tiene miramiento. Mucha gente sin escrúpulos, se hace partícipe y quiere hacer ver o demostrar que, todos los fieles que asisten a los templos, han sido una vez u otra violado.

Asistimos a una época bien difícil. El ser humano se dice o se siente libre. Dice que tiene libertad para creer, mas cree lo que le conviene. Hace muy poco esfuerzo en buscarle el trasfondo a las cosas que cree. Prefiere que otros piensen, lean y estudien por él. Que se les de lo que busca o se lo muestren resumido. ¡No quieren coger lucha! Los ataques a los servidores de la iglesia y a los valores que esta representa encuentran caldos de cultivo en este tipo de gente.

Los miembros de la sociedad norteamericana han pasado de ser seres que se guiaban por el espíritu, a ser individuos pragmáticos, donde lo material, inmediato y sonante, es lo predominante. Esta actitud nos la endosan a los pueblos latinoamericanos. Por esto han tomado tanto auge los programas televisivos donde se juzgan actitudes de personas y todos aplauden penalidades que denigran la condición humana. ¡No es cristiano el disfrute del mal ajeno! El individuo creado por la democracia, a pesar de su identificación con el egoísmo y el individualismo, está más interesado en los escándalos que atañen a otros, que a su propia situación.

La religiosidad del individuo moderno, a pesar de las palabrerías vacías, se crea en torno a la obtención de dinero y riqueza. ¡Cuántos sacrificios, cultos y adoración se les hacen a este bien! ¡Para muchos, todo tiene un precio! ¡Solo con el dinero se puede pagar! ¡Inclusive el vacío existencial de esta época intentan cubrirlo con los goces que facilita el dinero!

Algunos en su vacuidad, saltan de una secta a otras. Inclusive regresan a prácticas religiosas tradicionales. Cuando no, se acercan inclusive al satanismo o simplemente se alejan del cristianismo y se autonombran ateos. Invitamos a nuestros pastores a recordar el compromiso social de Jesucristo. ¡Ojala se animen a imitarlo! ¡Recuerden, cuando los individuos están más necesitados se encuentran más solos!

Gerson de la Rosa

IGLESIA, VALORES Y DEMOCRACIA

IGLESIA, VALORES Y DEMOCRACIA

Con la asunción del cristianismo, en el 313 por el emperador Constantino, pero sobre todo con la prohibición del paganismo en el imperio romano por Teodocio, los valores cristianos pasan a ser los predominantes y sobre los que se forja la civilización occidental actual. A pesar de que por más de dos mil años estos soportan las columnas del progreso que hemos alcanzado, después del derrumbe del bloque soviético, sobretodo, estos están siendo socavados.

Los constantes cuestionamientos y escándalos en torno a la iglesia católica, ponen en entredicho a ésta y a los valores que ella enarbola. Los individuos que nos formamos a la sombra de estas enseñanzas nos llaman a reflexión. Nos hace ver como si todos los conceptos que aun enarbolamos, su cimiente está sobre arena. Con fallas de individuos, que siempre han existido, se quiere deslucir todo lo que ha significado la iglesia y los valores cristianos a través de estos siglos.

La iglesia como cuerpo vivo, en cuyo seno cohabitan personas con variadas debilidades y culturas, ha presentado múltiples crisis. Aunque muchas de ellas se tornaron significativas, fueron superadas. De todas salió más robustecida. La inteligencia, en sus entrañas, la hizo asimilar, convivir, transformar o adaptarse a infinidades de situaciones. Nunca cedió, aunque muchos de sus miembros contemporanizaron con antivalores, en los valores que permitieron su existencia.

La verdad es que la iglesia nunca encontró tantos individuos que la atacaran en sus fundamentos, los valores. Menos, encontró individuos tan prestos a llamar a la atención por sobresalir o farandulear. Tampoco estuvo en contra tantos medios de comunicación tan en condiciones de hacer noticias de cualquier situación anómala en su seno. El menor desliz es aprovechado por la prensa para hacer un circo.

Hemos visto como, en los últimos tiempos en EEUU, se desempolvan casos y situaciones de hace hasta 30 años. En base a errores de sacerdotes ya se han hecho películas y obras de teatros. Se ha creado una moda de depostricación contra estos ministros que alcanza a nuestros países. Con elementos de verdad, como son los casos comprobados de pedofilia y otros en los cuales han participados curas, se quiere arrastrar a todos. No se tiene miramiento. Mucha gente sin escrúpulos, se hace partícipe y quiere hacer ver o demostrar que, todos los fieles que asisten a los templos, han sido una vez u otra violado.

Asistimos a una época bien difícil. El ser humano se dice o se siente libre. Dice que tiene libertad para creer, mas cree lo que le conviene. Hace muy poco esfuerzo en buscarle el trasfondo a las cosas que cree. Prefiere que otros piensen, lean y estudien por él. Que se les de lo que busca o se lo muestren resumido. ¡No quieren coger lucha! Los ataques a los servidores de la iglesia y a los valores que esta representa encuentran caldos de cultivo en este tipo de gente.

Los miembros de la sociedad norteamericana han pasado de ser seres que se guiaban por el espíritu, a ser individuos pragmáticos, donde lo material, inmediato y sonante, es lo predominante. Esta actitud nos la endosan a los pueblos latinoamericanos. Por esto han tomado tanto auge los programas televisivos donde se juzgan actitudes de personas y todos aplauden penalidades que denigran la condición humana. ¡No es cristiano el disfrute del mal ajeno! El individuo creado por la democracia, a pesar de su identificación con el egoísmo y el individualismo, está más interesado en los escándalos que atañen a otros, que a su propia situación.

La religiosidad del individuo moderno, a pesar de las palabrerías vacías, se crea en torno a la obtención de dinero y riqueza. ¡Cuántos sacrificios, cultos y adoración se les hacen a este bien! ¡Para muchos, todo tiene un precio! ¡Solo con el dinero se puede pagar! ¡Inclusive el vacío existencial de esta época intentan cubrirlo con los goces que facilita el dinero!

Algunos en su vacuidad, saltan de una secta a otras. Inclusive regresan a prácticas religiosas tradicionales. Cuando no, se acercan inclusive al satanismo o simplemente se alejan del cristianismo y se autonombran ateos. Invitamos a nuestros pastores a recordar el compromiso social de Jesucristo. ¡Ojala se animen a imitarlo! ¡Recuerden, cuando los individuos están más necesitados se encuentran más solos!

Gerson de la Rosa

APERTURA AÑO ESCOLAR

APERTURA AÑO ESCOLAR

Comienza un nuevo año escolar. Aunque surge con las vicisitudes de siempre, trae la agradable novedad de una pequeña, pequeñísima esperanza. La nueva administración de la cartera educativa da señales que desea que se haga un trabajo más honesto.

Los afectados con las medidas adoptadas, tras el fraude en las pruebas nacionales, talvez ya aprendieron. Ahora falta tomar las medidas correctivas, para frenar las innumerables irregularidades que merman la calidad de la educación en nuestro país. Este es un reto que hemos de enfrentar sin vacilación.

Debemos retomar el sistema, pensar a partir de este en nuestro futuro. Dejemos atrás las señales que imponen la masificación de la promoción en detrimento de la calidad y el esfuerzo de escolares y profesores.

El precio de los uniformes y los útiles escolares además de amenazar cada año la estabilidad económica de los hogares, se convierte en amenaza al porvenir nacional. El negocio descarado entre editores y colegios, con el cambio de los libros de textos con tal regularidad desvirtúa todo el proceso hacia el cual se encamina. Las portadas de los cuadernos con sus voluptuosidades constituyen elementos distractores del aprendizaje. Estos elementos más el dinero diario de pasaje, les cierran las oportunidades de estudio a los hijos de los más pobres. ¡A esto hay que ponerle atención!

No es posible la valoración de la escuela, por parte del alumnado, con tantas oportunidades de exámenes. Con pena vemos como muchos van a unos tras otras pruebas, sin conocer siquiera el horario. Al salir de estas, celebran lo mal que les fue y el que tienen otras oportunidades. En los últimos años los exámenes se han convertidos en instrumentos de conflictos entre los agentes educativos. El rol que estos deben jugar cada vez se aleja ante una realidad que los cuestiona.

Se ha impuesto la ley y se insiste mucho en que se asiente en los registros de cursos una calificación mínima. En media, por el solo hecho de asistir a la escuela, se exige poner sesenta puntos. Para aprobar las materias el escolar lo hace con setenta puntos. Esta diferencia de diez puntos, genera muchas dificultades en el seno escolar. Impone una cultura del poco o ningún esfuerzo para la aprobación de las materias que se cursan. Aquellos que son alumnos, en el proceso, son burlados y vejados por la mayoría escolares.

A la práctica educativa cada vez se le suman otras dificultades. La cantidad de niñas y adolescentes embarazadas en las aulas se incrementa como la verdolaga después de la lluvia. La actitud de estas frente a los procesos que enfrenta, a sus otras compañeras y autoridades, es cuestión a estudiar. ¡Estas, cuando les conviene son niñas, cuando no...vaya usted a ver!

No es secreto que la gravedad del sistema educativo está en la poca atención de los padres a sus hijos y en la insistencia en el nivel inicial de pasar a los niños sin los conocimientos que exigen cada curso. Después de ser promovidos los primeros cursos, estos se acostumbran y al profesor que les exige, los culpan, les crean crisis. ¡Padres autoridades escolares y educativas participan de esta barbaridad!


Algunas materias del viejo currículo hacen falta rescatarlas. La educación para el hogar, la artística y la agricultura, harían tremendas contribuciones. La hora club, sería como lo fue, el momento en que en realidad se expresaría la democracia en nuestra escuela. Este como siempre representaría el espacio de desarrollo de los intereses individuales de los agentes educativos.

Una de las grandes tareas en educación es despolitizar el sistema. Es bien sabido que el deterioro que este ha sufrido es proporcional a la entrada del juego político a las escuelas. Este “tirijala” a lo interno de los centros educativos impide el desarrollo de la clase magisterial y las luchas reivindicativas de este sector. Tener al magisterio internamente enfrentado, con varias tandas para poder sobrevivir, ha sido una de las principales estrategias de los partidos gobernantes para tener a esta sociedad en el oscurantismo. ¡Hay que crear un ambiente donde el educador se sienta cómodo!

Sin credibilidad en sus educadores la sociedad no puede avanzar. Es de muy mal gusto la campaña que tienen algunos llamados notables, en contra del magisterio. La escuela debe jugar un rol más estrecho con la comunidad en el cual se encuentra. Igual que otras instituciones esta debe velar por la higiene y el medio ambiente.

A los educandos hay que inculcarles el amor a su patria de forma teórica y práctica. En la práctica hay que comprometerle con la conservación de su entorno. Primero hay que enseñarle a cuidar el mobiliario de su aula y escuela, a mantener limpia su aula, limpiar el patio y el entorno de la escuela. Hay que, además de los conocimientos, hacerle ver que el amor a lo propio entra por el cuidado que damos a lo que nos pertenece. ¡Hace falta una mayor orientación en torno a la utilización de las Tics a maestros y alumnos!

Gerson de la Rosa

miércoles, julio 15, 2009

EXTRADICIONES ¿COMPLACENCIA O IMPOSICIÓN?

En una de las muchas reuniones de presidentes latinoamericanos, escuché a uno de estos hacer mención de su amistad con los gobernantes de EEUU como uno de sus más preciados tesoros. Después de escuchar esto, llegaron a mi cabeza innumerables pensamientos. Recuerdo que pensé que ese dirigente nuestro no recuerda o no le importa la relación que se establece entre los EU y la región latinoamericana o, de estos, para con cada uno de nuestros países. La segunda mitad de siglo XIX y todo el siglo XX, en esa interacción, nos muestran como sus traspatios. Cuando han querido, han hecho con nuestro suelo y nuestra gente, lo que han querido. ¡No encontramos armonía en esta relación, más bien...mucho abuso, opresión y saqueo!

Las intervenciones militares han sido las formas más brutales, aunque no las únicas de someternos. Cuentan aquí también, las imposiciones y derrocamientos de gobiernos y de forma de pensar; la creación y secuestro de la OEA; la preparación y castración mental de muchos de nuestros militares, a los cuales enseñaron a defender los intereses de ellos, a enemistarse y masacrar a los pueblos que les dieron origen o de los cuales proceden; las asistencias permanente de instructores militares en nuestros países; los supuestos ejercicios conjuntos y planes de construcción y asistencia a comunidades del interior de nuestros países; la imposición de instituciones que responden a sus intereses; las certificaciones a nuestros países de acuerdo con criterios que solo ellos conocen; las participación en veladas con la clase dirigencial para monitorear a sus miembros.

Esta presencia constante de los Estados Unidos en nuestros países, no ha permitido un desarrollo independiente y original de nuestras instituciones. La Doctrina de Monroe, el Destino Manifiesto, la Doctrina del Garrote y otras, nos impusieron que solo nos podemos ver en el espejo que ellos deciden y quieren. Las clases dirigenciales nuestras, que nunca han creído en sus pueblos, para mantenerse en el poder, le han hecho el juego a quienes nos pisotean. Poco de sus representantes se pueden catalogar como defensores de sus naciones.

Muchos son los individuos que para llegar al poder o estando a la cabeza de nuestros países se han portados serviles. Han conseguido momentáneos reconocimientos por parte de Washington. Por razones diversas y con el pragmatismo que caracteriza a los dirigentes norteamericanos, a estas personas les quitan el apoyo. Se conocen casos que luego de ser aupados, para que obren mal, usan esos elementos, de forma solapada, para dañar a quienes fueron sus socios. ¡Algo huele mal en Dinamarca! ¡Muchos no tenemos narices o no queremos detectar el hedor!

La extradición es otra herramienta que asegura la presencia del país del Norte en América Latina. Cabe destacar que solo seis países dicen estar en disposición de extraditar a sus nacionales: Reinos Unidos, EU, Uruguay, Argentina, Colombia y la República Dominicana. Para nosotros, esta es una herramienta muy peligrosa puesta a disposición de un país que no ha mostrado tener buena fe. La experiencia en las relaciones entre los países nos hace ver que son ilusos aquellos que creen que EU. van a extraditar a sus ciudadanos, a los anglosajones. Dos posibilidades pueden haber influido para la firma de este acuerdo por la República Dominicana: la presión o la complacencia. Ningún país que se respete, pone sus instituciones o nacionales a disposición de otro. Menos, si tiene experiencia que este los perviertes en su territorio y luego los deporta vuelto guiñapos, lacras humanas y delincuentes. El tráfico de estupefaciente, constituye hasta ahora, la única razón de extradición de nuestros nacionales.

Las autoridades norteamericanas se niegan a ver y admitir que ellos son los culpables del narcotráfico. La verdad es que aun eliminen a todos los suplidores de ese gran mercado que ellos tienen y que cada vez se amplía, por la educación libertina que dan a sus hijos, entonces de allá vendrán, si es que no la pueden producir en su territorio, a sembrar la materia prima, a producir la droga y a llevársela. El problema de la adición en la juventud de ese país es de consideración. ¡Que no se jueguen! ¡Están permitiendo que se castre su futuro! Es hora de que, lejos de subjetivismos, búsqueda de chivos expiatorios en otros países y politización del problema, se estudien y enfrenten las causas que empujan a la juventud por el camino de la adicción.

Como país debemos aprender que a los norteamericanos les interesa resolver o hacer creer ante la opinión pública suya, que se toman medidas en virtud de la solución de sus problemas. A estos no les importa si con esas medidas se embarra o ensucia a otros. Sus intereses, los de su población, son los que cuentan. Cada cual debe aprender a defender lo suyo. Si nosotros no tenemos quien nos represente o defienda, son nuestros problemas. Ese es el fundamento de la democracia entre nuestras naciones: el más fuerte y hábil se impone al otro. ¡En contra de eso luchó Bolívar!

Ese marcado interés o complacencia en mostrarse servil, de parte de nuestra clase gobernante, ante sus amos, crea desconfianza, resquemor, divide más a nuestra sociedad y crea la sensación de tener un estado fallido. Al parecer este solo funciona, para enriquecer a los gobernantes y para cumplirles a los amos de los gobernantes. Aunque momentáneamente los lacayos vean la aprobación de sus acciones apátridas, a la larga, los serviles siempre son despreciados. A la hora de, en serio, hacer un replanteamiento o retomar los objetivos nacionales, debemos fijar bien claro establecer nuestra relación con los EUA, sobre la base de la igualdad y el respeto. Vae victis!

martes, junio 16, 2009

Víctima de la libertad

VICTIMA DE LA LIBERTAD

La libertad es una de las mayores aspiraciones de los seres humanos. Al estar ésta relacionada con los otros, el egoísmo crea barreras que impiden alcanzarla. Para nosotros, siempre queremos lo mejor. Para nuestros congéneres, tenemos sentimientos y deseos que pocas veces se ponen de acuerdo con los que tenemos para nosotros y que contradicen nuestra naturaleza. Vivimos en constante lucha. Aunque la libertad es un estado de sentimiento espiritual, la visualizamos a través de la posibilidad de obtención de bienes materiales.

Se nos ha impuesto que la libertad sólo se alcanza a través de la democracia. ¡Palabrería! Lo que si hemos notado es que entre nosotros este sistema ha dado apertura a la deshumanización de los ciudadanos y a la lucha por conseguir dinero a cualquier costo, para alcanzar la felicidad individual. Todo aquel que se ha impuesto y ha conseguido enriquecerse o tener un empleo con sueldo regular constante, es feliz y es libre, no le interesa el otro. No se fija ni se interesa del drama, por el diario vivir que se da en los barrios. Le interesa menos, el deterioro en las relaciones personales y familiares que se da en la nación. ¡Cree que eso no le toca...!

Ciertamente el concepto de libertad no es concebido de igual forma por todas las naciones. Los prismas con los que se visualiza este son diferentes. El grado de respeto que los individuos tienen de sí y sus connacionales, los transmiten a instituciones, las cuales velan por el bienestar material y la seguridad de todos. El grado de libertad que se da en cada país esta determinado más que por la libertad de expresión, por las posibilidades de conseguir empleo y el alcance del sueldo para ser consumidores activos. Estos dos elementos, sumamente importante, son manipulados por los políticos, quienes crean confusión entre los individuos. Esta es aprovechada por los grupos conservadores para imponer su libertad y restringir la de los otros.

Después de la muerte de Trujillo, “alcanzamos la democracia y con ésta la libertad”. Aún esperamos la participación consciente de la población en los gobiernos, como dice el término. Aunque hoy, es real, cada cual dice lo que le viene en gana, no se le escucha. Los grupos de poder han descubiertos que se puede permitir que se diga lo que sea, siempre y cuando, se hayan creado las condiciones de gallinero, donde todos cacarean y nadie escucha. A esta situación se les han sumado, la falta de iniciativa y motivación para protestar y participar en mejorar su situación, la aparición, en la gente, de muchos argumentos para criticar a otros y la falta de razonamientos para ver su situación personal.

La libertad, sobre todo la de expresión del pensamiento, está siendo usada para decir lo que nos conviene en un momento. Más que expresar la firme convicción de lo que pensamos, esta expresa en muchos casos las conveniencias momentáneas. Por esta razón es que vemos con mucha pena, como desde el poder se compran las conciencias de los hacedores y tergiversadores de opinión, comentarios y noticias. Estos individuos, llamados francotiradores de la palabra, se venden al mejor postor. Casi siempre se alinean al lado del gobierno de turno. Tratan de justificar todas las acciones de éste. Dicen muchas veces no recibir pagos, pero de forma directa, a través de anuncios y facilidades para programas, toda su libertad los torna felices. ¡Florecen en los gobiernos que los aúpan, se marchitan cuando el poder pasa a otro!

Los mayores paladines de la libertad de expresión, cuando de ellos depende la libertad de difusión de pensamiento, se constituyen en los mayores dictadores. ¡Frenan a cualquiera! Inmediatamente aprenden a ser los más celosos censores. Al ser ellos los que controlan..., el discurso cambia. La experiencia nos dice que debemos temerles. Se convierten en la voz del pueblo, la opinión pública.
Hablan en nombre de un pueblo en el cual no creen y del cual solo saben servirse. Contribuyen muy poco a su educación.

La facilidad en la forma de ejercer los derechos elementales, es lo que de forma práctica se denomina libertad en el seno de la población. Mientras hoy para esta última, se ha abierto la posibilidad de expresarse, se les han cerrado o disminuído el accionar sobre otros derechos que la limitan. Observe la incertidumbre que siendo pobre, tiene el que debe llevar a un pariente a un hospital, esto con todo y la seguridad social. La indefensión manifiesta en las calles por, por niños y desvalidos, nos señalan el valor y la libertad que hoy encontramos y les damos a la familia. Háblese de la disposición a dar paso a la discusión pública de situaciones familiares, que solo competen a esta, con personas a las cuales no les importamos.

En las comunidades, la utilización de ciertas libertades de forma peregrina se convierte ya en un dolor de cabeza. La utilización por parte de particulares de acusaciones de forma irresponsable trae consigo enemistades, divisiones y muertes entre vecinos. Muchos han hecho sus fortalezas el levantarle falsos testimonios a otros. Ver que por su culpa se sufre, se generan conflictos y a veces se llega a lo peor, a algunos le causas satisfacción; en eso ven su libertad. Otros, en cambio, la ven en la vida irresponsable que se permiten y por la cual no tienen que responder. ¡Los demás somos presos de esos charlatanes...!

La libertad se nos presenta como un monstruo de muchas cabezas al cual anhelamos llegar. Cada individuo visualiza o se identifica con la cabeza que le acomoda. El libertinaje es la más atractiva de todas sus fases y con la cual más nos hemos identificado. Ciertas libertades, por las características que se presentan, no son más que el reflejo de la putrefacción de algunos sectores de la sociedad. La libertad de sindicalización señala dos casos muy particulares y dañinos: la sindicalización del transporte y la de los que hacen los nichos y entierros en los cementerios. En el primer caso, por accionar de los transportistas, este sector, al parecer ha sido tomado por delincuentes que hacen con los pasajeros lo que quieren, ofrecen un servicio pésimo, agreden a los usuarios y utilizan la anarquía para imponerse. Los que hacen los nichos en los cementerios, impiden que los deudos de los muertos, puedan participar, de forma práctica, en la sepultura de los suyos. La libertad de cultos, nos sitúa ante individuos que se creen poseedores de todo conocimiento y verdad y que nos viven agrediendo y mandando para donde el diablo.

Mal manejada y no sujeta a los objetivos, posibilidades, idiosincrasia y cultura nacionales, las libertades desenfrenadas, se convierten en amenazas para la existencia futura. No podemos soñar ni aspirar con las convicciones de otras naciones que tuvieron procesos históricos diferentes al nuestro. ¡Busquemos nuestros propios rieles! ¡Brindemos a la juventud la riqueza de nuestra cultura, que no tiene nada que envidiarles a otras! ¡Instémosle a que crezcan a partir de ella, que es su legado!

martes, junio 09, 2009

¡AY DOMINICANA!

¡AY DOMINICANA!

Hoy tus dirigentes políticos discuten una nueva constitución. Se atreven a plantear el valor de la vida en esa pieza. Tal vez les habla sus conciencias por la importancia que le han dado a la vida de tantos jóvenes que cada vez se sacrifican en las calles. Quizás de su interior les surge esta idea para recordarles que si bien los mozalbetes tienen derechos a nacer, por igual deben tener derechos a realizarse en la vida que se le permitió. Los hacedores de políticas deben recordar garantizar luego del nacimiento que tengan una familia y otros derechos que los hagan personas de bien.

Estas deliberaciones vienen a desviar la atención de todas las dificultades que atravesamos. Mientras esto sucede, los comerciantes aumentan los productos de primera necesidad, los funcionarios se aumentan los sueldos y aumentan la corrupción. Todos los servicios y la sociedad se desmoronan, la familia se divide, el sistema educativo y la juventud andan dando ¨tumbulasos¨.

¡Qué democracia que nos está costando cara! Lo más preciado, lo que nos puede causar orgullo, lo estamos matando: la dominicanidad. El reconocimiento de los derechos individuales, lejos de liberarnos nos sume cada vez más hondo ven la sinrazón del individualismo. No nos permite ver los derechos del otro. Nos convierte en opresores despiadados. Nunca como hoy la historia recuerda un periodo en que hayamos sido descalificados por nuestros iguales.

El cambio a una economía de servicios ha sido catastrófico para la nación, su cultura y la cosmovisión del dominicano. A diferencia de como era este último hace quince años, hoy es irreconocible. Ese ponernos en el lugar del otro para entenderlo se esfumó. Esa furia que afloraba al ver el abuso nos extraña. Ese interés en ayudar al necesitado que teníamos al frente, lo estamos buscando. Somos otro pueblo, sin intereses comunes, donde cada cual hace o dice lo que quiere, siempre movido por su interés personal inmediato.

Los intereses inmediatos, de moda y particulares ya afectan la cimiente de la nacionalidad. Ahora no solo los políticos, los más perversos de la sociedad, están prestos para deshacer y destruir lo que tanto nos costó construir y nos identifica. Se cuentan por "balsa" las ONGs donde se congregan individuos que hacen las veces de ecos de las ideas liberales que surgen en los países que pagan estas instituciones.

La familia, corroída por el ¨realenguismo¨ y la irresponsabilidad está colmada de una situación que ya agobia. Lamentablemente hemos creado unos padres que dicen que educan, pero... la verdad es que no ponen atención a sus vástagos y menos enseñan valores. Los dejan sueltos para que estos hagan y deshagan. Lo interesante de esto es que las exigencias que no se hacen a sí mismo, se las hacen a otros. En sus casas los hijos aprenden a ser legalistas a demandar, defender sus derechos y olvidar sus deberes.

La falta de credibilidad nos ha convertido en seres esquivos, desconfiados de todas iniciativas. En cada una de esta vemos el espejismo de la "búsqueda". La falta de credibilidad, inutiliza los valores, los símbolos y las instituciones. La duda se ha adueñado de los mecanismos de ascenso social, político, económico e intelectual. Lo único que no hemos cuestionado y que más bien ha aumentado su valor es el dinero.

Estamos atrapados en un círculo de corrupción que cada vez se agiganta, con la incorporación de más y más dominicanos en su accionar. En esta situación, se nos estruja, lo importante es sobrevivir. No importa si para esto engañamos, robamos, nos aprovechamos o matamos a otros. ¡Cada cual debe rascarse con sus propias uñas! Las mayorías de las instituciones creadas para defender los derechos de los ciudadanos más bien defienden los lujosos sueldos que devengan en esos lugares.

El sistema político ha demostrado incapacidad de aportar ideas y hombres pro-pueblo. Este último tendrá que exigirle o crear mecanismos que frenen el juego político que nos empobrece y empuja a la desaparición como pueblo. La nación no debe perecer en manos de estas clases política. Si estas no hacen esfuerzo por encontrarse en los objetivos nacionales, marginémoslos. Si nos engañan con promesas que luego no quieran cumplir desplacémoslos; busquemos a quien sirva.

Echemos un voto por el nacionalismo. Por el sano, que retoma lo mejor de nosotros y nos hace sentir orgullosos. Enseñemos a las jóvenes generaciones los elementos culturales y esos momentos de nuestra historia que nos hacen únicos, para que se sientan orgullosos.

miércoles, abril 29, 2009

SE ABLANDA EL EMBARGO

SE ABLANDA EL EMBARGO

Con agrado se ha tomado la decisión de la administración Obama de flexibilizar el embargo que durante casi cincuenta años se tiene a Cuba. Todavía no sabemos las verdaderas motivaciones que provocaron ese cambio. Si sabemos, porque se ha contactado, que el embargo es una política que contradice el practicismo y funcionalismo que hasta ahora sirven de plataforma a los Estados Unidos. Esta ha sido una actitud de orgullo que ...difícilmente los dirigentes de ese país en todos estos años se puedan explicar.

Por el bien de los cubanos de a pies y por todos los latinoamericanos seguidores de las ideas de Bolívar, esperemos que no decaiga el referente que Cuba representa. La idea de que aun existe un lugar en el territorio de nuestra sufrida América donde el ser humano vale por lo que es y no por lo que tiene, ha de prevalecer y ampliarse. La dignidad latinoamericana ha de permanecer como un bien no alcanzable por el dinero, la tecnología , la moda y el individualismo que nos llegan desde el Norte. Contrario a esto, los latinoamericanos debemos conservar y cultivar nuestros rasgos culturales.

Este bloque ha ocasionado grandes vicisitudes a todos nuestros pueblos. Nos ha divididos. Ha impedido el contacto entre hermanos. El más afectado y contra quien directamente va dirigido este, es contra el pueblo cubano. Esto por haber elegido una opción diferente; por aspirar a construir el futuro de sus hijos alejado del sueño americano; por no tener una clase dirigencial servil, dispuesta a lo que el amo quiera; por no permitir que la inversión extranjera cualquierice su país; por no permitir que la patria de Martí, sea convertida en una selva, donde como sucede en muchos de nuestros países, los más ricos, hábiles y poderosos, sumen a las grandes mayorías en la oscuridad económica; por ejercer una verdadera soberanía; por atreverse...

Tal vez pronto veremos, con claridad los verdaderos deseos de los cubanos que adversan el régimen de Cuba. A esto se les presenta una buena oportunidad para coadyuvar con la mejora del nivel de vida de sus familiares en la isla. Igual que los hermanos Castros, ellos deben velar por el bienestar de sus compatriotas. Esperamos que estos bajen los tonos y las actitudes antidemocráticas con todo aquel que se acerca a los cubanos de la isla. Creemos que con su concurso y en esta fase, su país podría lograr superar los lastres de ese embargo que persiste.

Con la cantera de experiencias y conocimientos acumulados que han germinados y están a punto de germinar en ese país, sumado con los aportes económicos, las experiencias y los contactos de negocios que tienen los cubanos de Miami, más la colaboración de los hermanos latinoamericanos, pronto Cuba superará las deficiencias de hoy y ayudará a otros hermanos a superarse y fácilmente se convertirá en un país a considerar entre nosotros.

Esta primera etapa, en que se comienza a ceder en el embargo, la podríamos catalogar de “tanteo”. Esta es muy delicada e importante para las partes. Diferentes reacciones pueden esperar los norteamericanos de parte de las autoridades y del pueblo cubano. Una actitud equivocada por parte del gobierno cubano, con la capacidad de comunicación, tergiversación y manipulación de los E.U., podría acarrear serias dificultades. Hemos de esperar más medidas en el desmonte del bloqueo e informaciones que no denigren el trabajo y las reivindicaciones que durante cincuenta años ha conseguido ese valeroso pueblo. Los demás pueblos hemos de estar pendiente. Esta es una lucha de todos.

Grandes y nuevas expectativas se ciernen ahora para América Latina. Los desposeídos del sub-continente verán la oportunidad de un mayor contacto con el pueblo cubano. Los administradores del poder, en nuestros países, verán posibilidades de negocios con la isla. Los cubanos de Miami, seguro se frotaran las manos con malicias. Todos debemos manejarnos con cautela. La relación histórica con los E.U. Nos ha enseñado que sus dirigentes actúan para engrandecer y fortalecer a su país y que nosotros, debemos aprender a no dejarnos lidiar. Debemos echar los intereses particulares a un lado y aprender a actuar como naciones y región como soñaron Bolivar, Martí, Betances y otros.